Así comenzaba el post que nunca escribí pero que comencé a imaginar en el agosto febril de 2008 mientras dejaba pasar las horas en un trabajo muy bien pagado y con escasa labor en el Colegio de Arquitectos de Madrid.
Había tomado la frase de un texto dramático de Abilio Estévez llamado "Nuestra Señora de las Nubes" que unos años antes tuve la suerte de protagonizar junto a ELLA y junto a TODOS LOS DEMÁS.
El texto que nunca llegué a escribir versaba sobre la foto, o mejor dicho la INSTANTÁNEA como metáfora del tiempo atrapado.Por aquel entonces imaginaba aquella foto con toda claridad; un grupo de amigos sonreían a cámara en la soleada terraza de un ático que se recortaba contra el hermoso horizonte de una ciudad que se parecía mucho a Madrid. Sin tener número concreto se podría decir que no eran muchos ni pocos, eran los justos y necesarios, una selección acertadísima de talentosas mujeres y hombres, embellecidos por mi mirada.
Estaba ELLA, que tantas veces me juró que era el hombre de su vida. También estaba ELLA, ella que me descubrió que ser IMPERFECTO era mi mayor virtud y ELLA que tenía alma de vedette.Había algunas otras, todas ELLAS bellas, risueñas, inolvidables. Los ELLOS de aquel verano incluían a ÉL que fué el primero, a ÉL que estaba RECIÉN LLEGADO, y a ELLOS que tanto me hicieron reir.
Sin embargo ocurrió que, andando el tiempo y siendo la escritura indefinidamente pospuesta la foto aquella, tan nítida y soleada, se fue volviendo borrosa de tal forma que algunos rostros ya eran difícilmente reconocibles.
¿Quiénes eran los integrantes de aquella foto? ¿cuantos eran?
A veces aparecieron súbitos rostros que llenaban la terraza con algarabía y abandonaban la foto, a veces la mesa aparecía casi vacía para a los pocos meses volver a estar casi repleta como cuando apareció ÉL, tan AMIGA...y ELLOS todos, ese gran regalo que canarias me hizo en el año que yo no sabía que iba a ser el ÚLTIMO.
Siempre asocié la felicidad con esa terraza rescatada del tiempo por una foto, pero descubrí primero con asombro, más tarde con recelo y finalmente con nostalgia que la foto era caprichosa y nunca estaría quieta. Hasta que algo que no estaba previsto ocurrió.... entre las caritas sonrientes lo que se fue emborronando, como un sfumatto, fue el perfil de la ciudad.
El horizonte era borroso...¿era esa foto una estampa madrileña?....
Borrosa del todo, en un último intento de salvar esta instantánea donde yo creí que el tiempo no pasaba, no he tenido más remedio que escribir este texto tras cuatro años de espera, ya sin el gracejo y con un tinte melancólico inevitable.
Tras una década en Madrid me marcho a Pekín a probar suerte, dejando atrás diez años del romance más hermoso que he podido tener con una ciudad y con tantos amigos a los que me gustaría dedicar este post.
¡Si consiguiera explicaros de que forma tan absoluta os amo!
Por no decir algunos nombres y dejar otros por problemas de espacio prefiero no decir ninguno, pero sabes bien que eres TÚ, y TÚ y TÚ TAMBIÉN aunque apenas compartieras conmigo una carcajada, un cóctel, un beso, un café.... Prometo no dejar que pase el tiempo por nuestra foto, prometo rescataros de lo borroso, dadme tiempo para que lo haga.
La nostalgia vuelve TOTALITARIO mi amor por vosotros. Sois mi fortuna.
La melancolía también se lleva premios de la crítica, no está mal pasearse de vez en cuando por el escaparate y echar un vistazo.
ResponderEliminarSé feliz, ESTRELLA.